El yoga lo abarca todo, es una forma de vida, de ver y conducirse en la vida es un cambio en cómo nos percibimos a nosotros mismos y es a través de las asanas que logramos entrar a este camino incansable de la realización espiritual.
Estamos inundados de estímulos, todos los días desde que nos levantamos hasta que apagamos las luces para dormir. A tal grado que yo misma he soñado con una mezcla de cosas que son mías pero también impuestas por la cultura occidental en la que vivimos.
Decidí empezar algo nuevo. Cada semana escribiré algo sobre distintas posturas para que así también puedan ir conociendo como se llama cada una y sus beneficios, así como un poco de mi historia e interacción con cada postura porque, yo también empecé desde cero...
¿Cuántas veces no hemos pensado: me gustaría dejar de sentirme así (triste, enojado, temeroso, angustiado, etc.)?
Por lo general tendemos a alejarnos de lo que sentimos para que no interfiera con nuestra vida diaria...
Cargar con todos los pendientes y problemas que nos estresan en el día o la semana nos hace tensarnos del cuello hasta la espalda baja, y si dormimos en una mala postura al otro día puede que nos sintamos peor, y así es como se va acumulando el cansancio.