Día de meditación, pranayama y práctica

Hoy desde muy temprano empezamos nuestra práctica de pranayama para cerrar los cuatro días de desintoxicación, además de un desayuno y un lunch de transición, hablamos de la importancia de aprender a conectar con nuestras necesidades y observar qué nos hace sentir ligeros y qué no, qué nos cae pesado, qué nos inflama, etc.

Aprendimos que un detox no es una manera de comer sino un inicio para comenzar a cambiar hábitos y así llegar a comer de todo, pero seleccionando los mejores alimentos en las porciones que nos satisfagan y nos nutran.

Hay muchas formas de llevar un sistema de alimentación pero cada quien debe encontrar el que mejor se adecue a sus hábitos y su estilo de vida. Existen un sin fin de propuestas, pero recordemos que, para mantenernos saludables, debemos incluir todos los grupos de alimentos.

En el Ayurveda la comida es considerada el aliento vital de los seres humanos, tiene relación con la complexión, la intensidad de la voz, la vida, el poder de la imaginación, la felicidad, la satisfacción, el equilibrio psíquico, la fuerza y el entendimiento. La alimentación basada en este sistema propone incluir todos los sabores en nuestra dieta para mantener un equilibrio y preponderar los que se ajusten a cada estación. Recordemos que las preocupaciones, el estrés, estar enojados o tristes, dormir poco o demasiado, va a influir en nuestra digestión y, como consecuencia, no vamos a digerir correctamente, por lo cual, no aprovecharemos al 100% los nutrientes de los alimentos.


Mi consejo es que revises qué tan bien estás durmiendo y si duermes suficiente, que realices un poco de ejercicio diario, por ejemplo caminar, una actividad sencilla que no requiere de mucho esfuerzo. También es recomendable conectar con tu respiración y tus sensaciones a través de una práctica completa de yoga, meditar. Esto, aunado a una alimentación inteligente, te llevará hacia un estado físico y mental más equilibrado y saludable.


Empezaré con esta frase: “Uno de los caminos hacia la liberación es el yoga”. Cuando comenzamos a practicar yoga, lo primero que hacemos es tomar conciencia de lo que hacemos en cada postura, observar y sentir, entonces dejamos de mirar hacia afuera. 

Esta técnica o método del yoga se basa en una forma de ver y percibir la vida que se sustenta en la filosofía de vida y de cómo funciona nuestra mente, al leer los Yoga sutras de Patanjali podemos comprender este planteamiento. 

Esta manera distinta de ver la vida desde la mirada introspectiva y de conectar con lo que hacemos y sentimos como individuos, sin compararnos con los demás, dejando los deseos de ser como el otro o dejando de desear lo que el otro tiene (svādhyāya), nos cambia definitivamente. Sin embargo, para que esto sea posible y pueda tener un efecto (tapas) es necesaria una práctica de asanas consistente y por un largo periodo de tiempo con una guía correcta.

Al tener una práctica constante los cambios vendrán poco a poco y notaremos entonces una mente más clara, amplia y más aguda. Esta cualidad en la mente cambia los hábitos, entonces nuestra manera de experimentar y vivir el mundo será diferente. Y, cuando estamos conectados con nosotros mismos en esa búsqueda interior (Isvara Pranidhāna), la realidad se experimenta en una total interconexión con todo lo que nos rodea. 

Esta visión amplía nuestro corazón y, al incluir a todos los seres como parte de nuestra misma existencia con los cuales compartimos el prana, se borra el miedo a la muerte y a la soledad. Entonces viene la liberación del sufrimiento. 

Este es un trabajo individual y pasaremos por muchas etapas antes de llegar a la completa liberación pero el camino que andemos contribuirá a hacernos mejores seres humanos, respetuosos del mundo donde habitamos y de los seres que nos rodean. Y quizás no en esta vida sino en las que siguen habremos andado parte del camino para encontrar finalmente la liberación del ser (atman).

“Uno de los caminos hacia la liberación es el yoga”


Alamba es apoyo/soporte; sa hace referencia a junto con/acompañado; sarvanga es equivalente a sarva y significa todo/entero; y anga es miembro/cuerpo entero. Podríamos traducirla como la postura en donde el cuerpo entero está sostenido y seguramente tú la conoces como La postura de la vela.
Es muy importante incluir Salamba Sarvangasana en tu práctica. Se ha mencionado que es la “madre de las asanas”, ya que tiene efectos de bienestar y armonía en todo el organismo. Actúa sobre las glándulas tiroides y paratiroides y, como es una postura invertida, la sangre fluye al corazón sin esfuerzo, entre muchos otros beneficios.

Salamba sarvangasana (La postura de la vela)

Sostenerla no es fácil pero tenemos diversas formas de hacerla y, practicándola regularmente, lograremos obtener todos sus efectos positivos.


Asana es firmeza corporal perfecta, estabilidad de inteligencia y benevolencia de espíritu (Yoga Sutra II.46).
Al practicar nuestras posturas, debemos realizarlas con mucha atención para lograr firmeza y estabilidad en cada una de ellas. En esta atención podremos observar los cambios en la tensión, alargamiento, estiramiento de músculos, piel, órganos, células, nervios; descubriremos que se abren espacios en el cuerpo que antes no reconocíamos. Nuestro cuerpo y mente se encuentran y cooperan, y es cuando podemos decir que ambos están en armonía, que el esfuerzo se traduce en un sin esfuerzo y que la respiración se vuelve suave, “entonces la inteligencia va penetrando hacia el núcleo del ser” (p. 233).

Ardha Navasana

Cuando esto sucede las asanas descongestionan el sistema nervioso, la energía fluye para la preparación del pranayama. Cuando tiene lugar esta cooperación de los músculos, los sentidos, la respiración, la mente, la inteligencia del corazón y logramos tocar la esencia del ser, se llega a un estado de puro gozo (sukham) en las posturas.

Iyengar, B.K.S. 2003. Luz sobre los Yoga Sutras de Patanjali. Barcelona. Kairós.


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